Hoy tengo el placer de presentarte a mi compi Laura Serghiescu, instructora de Hatha Yoga y Meditación, y además creadora del proyecto Senderoyoga.

 

La he invitado para que nos hable sobre la relación que existe entre la alimentación y nuestra personalidad y manera de ver el mundo. Como no quiero enrollarme y dejarle este espacio a ella, aquí te dejo este pedazo artículo.

 

Uno de los principios fundamentales en Yoga es mantener una dieta adecuada. Este principio se basa en la idea de que la comida es mucho más que un conglomerado de proteínas, grasas y vitaminas que te mantienen vivo.

 

La comida es ante todo energía y la calidad de esa energía impacta no solo en la salud de tu cuerpo físico, sino que también afecta tus predisposiciones mentales y emocionales. En este contexto, la célebre frase “eres lo que comes” cobra un sentido muy real y práctico.

 

Controlando de manera consciente lo que comes, podrás mejorar tu estado general de ánimo y experimentar un cambio positivo en la calidad de tus emociones y pensamientos. De esta manera, la comida dejará de ser un refugio o un hábito automático en tu vida, para convertirse en un instrumento activo a través del cual puedes mejorar tu salud física, mental y emocional.

 

1. ¿Qué son las gunas?

 

En la filosofía del Yoga y la medicina ayurvédica, existen 3 características o cualidades fundamentales que describen el universo material:

  • Sattva: equilibrio, armonía, bienestar general, tranquilidad (energía neutra, en equilibrio).
  • Rajas: acción, actividad, dinamismo, pasión (polaridad energética positiva).
  • Tamas: inercia, letargo, pereza (polaridad energética negativa).

 

Estas cualidades, también conocidas como gunas, se reflejan tanto en los aspectos más tangibles de la materia (todo aquello que tiene una forma física concreta, por ejemplo, la naturaleza), como en los aspectos más sutiles (por ejemplo: la energía, las emociones y la mente).

 

En el ser humano, las gunas describen tu comportamiento, tu forma de pensar y de percibir el mundo que te rodea, la calidad de tus emociones, tu predisposición para comer ciertos alimentos y tu salud.

 

Estas 3 tendencias están presentes en cada uno de nosotros en proporciones que varían según el individuo y que a priori son innatas. Es por esto que existen personas naturalmente muy activas (con tendencia al Rajas) y personas a las que les cuesta un montón ponerse en movimiento para llevar a cabo una acción (con tendencia al Tamas).

 

Aun así, existen varias formas de equilibrar conscientemente la proporción relativa de cada guna, y la alimentación es una de las maneras más sencillas para conseguirlo.

 

2. Las gunas y la alimentación: efectos físicos, mentales y emocionales.

 

Desde el punto de vista de las 3 gunas, la dieta yogui clasifica los alimentos en 3 categorías: sáttvicos, rajásicos y tamásicos.

Hace miles de años, los grandes yoguis estaban conscientes de que existía un tipo de alimentación que podía fomentar la tranquilidad y el equilibrio a nivel mental, sosteniendo sus esfuerzos en el camino de la meditación y la búsqueda espiritual.

Esta dieta era predominantemente sáttvica, basada en alimentos naturales y frescos.

 

Por otro lado, la comida rajásica (estimulante, picante, ácida) era consumida con moderación, mientras que la comida tamásica (muy pesada, procesada) era generalmente evitada.

 

A continuación, veremos en detalle las características de los alimentos sáttvicos, rajásicos y támasicos, y cómo afectan tu personalidad y tu nivel general de energía.

 

2.1 Dieta y personalidad sáttvica

Las comidas sáttvicas son comidas frescas, naturales, alcalinas, fáciles de digerir y asimilar, preparadas poco antes de ser consumidas y no muy condimentadas. Generalmente, son alimentos que aportan mucha energía y vitalidad, y fomentan la eliminación de toxinas del organismo.

 

La mayoría de estos alimentos son de origen vegetal, especialmente frutas y verduras que crecen encima del suelo y están expuestas de manera directa al sol. Para que mantengan su carácter sáttvico, tienen que ser consumidos ya sea crudos, hervidos al vapor, o ligeramente cocidos.

 

Aquí te dejo algunos ejemplos:

 

  • Verduras frescas: apio, coliflor, brócoli, calabaza, lechuga, espinacas, espárragos, etc.   
  • Fruta fresca: manzana, naranja, plátano, melocotón, papaya, frutas del bosque, etc
  • Granos enteros y legumbres: arroz, trigo entero, avena, etc.
  • Nueces y semillas naturales (sin tostar)
  • Brotes
  • Ghee (mantequilla clarificada) y algunos lácteos consumidos con moderación
  • Aceites vírgenes
  • Miel

 

Los alimentos sattvicos elevan tu vibración y tu nivel general de energía, fomentando una actitud positiva frente a la vida. Las personas que mantienen una dieta predominantemente sattvica exhiben ciertas características a nivel físico, mental y emocional:

  • Ligereza, estabilidad y tranquilidad mental; difícilmente llegan a sentir la sensación de cansancio mental  
  • Sensación de cuerpo ligero
  • Actitud positiva frente a la vida
  • Control sobre sus emociones; es muy difícil que algo les haga enojar
  • Sueño de calidad; logran descansar bien incluso cuando duermen menos horas
  • Son personas alegres, atentas y presentes
  • Suelen tener mucha vitalidad y energía

 

2. 2 Dieta y personalidad rajásica

 

Las comidas rajásicas son comidas picantes, ácidas, amargas, muy condimentadas y saladas. Estos alimentos tienen un efecto estimulante e incluso pueden llegar a irritar el cuerpo y la mente si son consumidos en exceso (causando hiperacidez o problemas en el estómago).

Son recomendados especialmente para las personas que realizan un gran desgaste físico en sus actividades recurrentes.

Por otro lado, el ritmo actual del mundo moderno es predominantemente rajásico: prisas, estrés, multitasking, correr de acá para allá, deberes, tareas y un sinfín de estímulos que te dejan agotada física y mentalmente.

En este contexto, es importante consumir con moderación alimentos rajásicos para evitar la sobreestimulación.

Aquí te dejo algunos ejemplos de alimentos rajásicos:

  • Alimentos conservados en vinagre
  • Quesos curados
  • Condimentos y estimulantes: sal, pimienta, cebolla, ajo, chile
  • Alimentos sáttvicos a los que se les añaden muchos condimentos  
  • Bebidas: café, té, bebidas azucaradas, refrescos
  • Chocolate

 

Las personas que mantienen una dieta predominantemente rajásica exhiben ciertas características a nivel físico, mental y emocional:

  • Pasión y actividad
  • Ambición, competitividad, egocentrismo, e incluso agresividad
  • Impulsividad e inestabilidad emocional
  • Tendencia a controlar a los demás
  • Buscan tener poder y prestigio
  • Tienen mucho miedo al fracaso y se apegan a los resultados de sus acciones
  • Se enojan y se irritan rápidamente
  • Tienden a pensar en exceso y eso les causa mucho cansancio a nivel mental
  • Necesitan al menos 8 horas de sueño, ya que la calidad de su sueño no es tan buena

 

2.3 Dieta y personalidad tamásica

 

Las comidas tamásicas son generalmente comidas de origen animal (carnes) o comidas muy procesadas industrialmente, que han perdido su frescura y son difíciles de digerir y eliminar (a veces incluso llevan a la estreñimiento).

La comida tamásica también es conocida como comida “muerta”, que carece de prana o energía vital.

El aporte energético de estos alimentos es bastante limitado en términos de vitaminas, minerales y otros nutrientes.

Por otro lado, fomentan la formación de mucosidad en el organismo y son muy densas, con bajo contenido de agua. Muchas veces producen sensaciones de inercia, cansancio, o pesadez en el cuerpo y en la mente.

Aquí te dejo algunos ejemplos de alimentos tamásicos:

  • Carnes
  • Harinas refinadas y dulces
  • Edulcorantes artificiales y azúcar refinada
  • Alimentos cocidos durante muchas horas o muy fritos
  • Comida recalentada, fast food y semipreparada
  • Alimentos que contienen muchos aditivos y conservantes

 

Las personas que mantienen una dieta predominantemente tamásica exhiben ciertas características a nivel físico, mental y emocional:

  • Enraizamiento, inercia
  • Tendencias depresivas, tendencia a comer de manera compulsiva
  • Pautas mentales distorsionadas y apatía
  • Posesividad, codicia y apego a las cosas materiales
  • Falta de motivación, pereza y dificultad para llevar a cabo sus tareas
  • Necesidad excesiva de sueño
  • Sensación de cuerpo pesado, letargo, dificultad para moverse  

 

3. ¿Cómo encontrar el equilibrio?

 

Yoga y Ayurveda promueven una pirámide alimentaria donde las comidas sáttvicas predominan, los alimentos rájasicos son consumidos con moderación, mientras que los alimentos tamásicos son generalmente evitados.

Desde luego, las 3 gunas son necesarias para vivir una vida equilibrada y muchas veces se manifiestan de manera cíclica, tanto en la vida, como en la alimentación. Hay etapas marcadas por actividad o movimiento, y temporadas más estables.

También hay temporadas donde la tendencia a comer alimentos sáttvicos está más presente (por ejemplo, las ensaladas en verano), y temporadas cuando te apetece más comer alimentos rájasicos (por ejemplo, comida caliente y estimulante en invierno).

Para balancear tu dieta, es importante que analices los siguientes factores:

  • Cuál de las 3 gunas predomina en tu carácter (es muy probable que haya una que destaque más que las otras).
  • El contexto general de tu vida (el nivel de energía que necesitas depende mucho de las actividades que llevas a cabo).

 

Si tienes una personalidad predominantemente rajásica, marcada por el estrés, la ansiedad, la hiperactividad, y un estado de agitación constante a nivel mental, sería indicado que incluyeras más alimentos sáttvicos en tu dieta y que redujeras el consumo de estimulantes.

De esta manera, lograrás balancear tu naturaleza rajásica.

Por otro lado, si experimentas a menudo falta de motivación y energía, tendencias pesimistas o dificultad para ponerte en marcha y llevar a cabo tus proyectos y actividades, podrías incorporar alimentos rajásicos en tu dieta.

Su efecto estimulante te ayudará a salir de la inercia y ser más activa.

 

En conclusión, el cuerpo, la mente y las emociones son parte de un sistema que trabaja de manera conjunta: la mente y las emociones impactan en la salud del cuerpo físico, poniéndolo en modo alerta o desencadenando procesos físicos y hormonales.

Por otro lado, la salud del cuerpo físico determina en gran medida tu nivel general de energía y la calidad de tus emociones y pensamientos.

En este sentido, las 3 gunas representan un mapa que te ayuda a equilibrar todos estos aspectos en tu vida, ya sea a través de la alimentación, o a través de un análisis consciente de tu personalidad.

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