Uno de los problemas que seguro que te ha ocurrido a ti también es precisamente qué tipo de alimentos y productos elegir para tener una “nevera saludable”.

 

Tranquila, no eres un bicho raro. A mí también me ha pasado… 

 

De hecho, es un problema bastante común. Nadie nos enseña a elegir los productos adecuados. Y con tanta moda de alimentos ecológicos pensamos que llenar la nevera de una manera saludable nos puede salir por un ojo de la cara.

 

Yo cuando puedo compro eco, sí. Pero no siempre. Y no es estrictamente necesario si lo que quieres es empezar a cuidarte.

 

También quiero que te quites de la cabeza que comer saludable es hacer una dieta en concreto. Seguro que tienes personas a tu alrededor que siguen una dieta vegana, vegetariana, ovolactovegetariana, paleolítica, etc., (¡será por nombres de dietas!) que te dan argumentos para que tú misma la sigas también.

 

Permíteme decirte que cada uno es como es, que cada persona (por suerte) tenemos gustos diferentes y cada cuerpo tiene unas necesidades.

 

Cada uno tiene sus razones (algunas por temas éticos, otras por temas estéticos, físicos, de querer contribuir al medioambiente) por las que llevar un tipo de alimentación u otro y por eso mismo, todo tiene cabida! Eso es lo bueno.

 

Así que, si lo que quieres es llevar una dieta en concreto, te recomiendo que te informes bien y vayas probando.

 

ALIMENTOS NATURALES

En este artículo yo voy a intentar hacerte un resumen de aquellos alimentos que a mi, personalmente me han venido bien y por eso mi nevera siempre está repleta de ellos.

 

1. FRUTA

Desde luego algo que siempre siempre tengo. Normalmente elijo la fruta de temporada porque a parte de ser más barata está muuucho más rica.

 

¿Cuándo la como? Yo suelo introducir algo de fruta en el desayuno (me encanta desayunar tranquilamente, soy de las que se pone la alarma siempre antes para poder tener tiempo en el desayuno…), a media mañana y para merendar.

 

¿Mis favoritas? Aquella persona que me conoce bien sabe que soy Blancanieves 2.0, las manzanas me flipan, y como es la típica fruta que tenemos disponible todo el año siempre me acabo comiendo una tooodos los días.

 

 

Pero creo que no tengo fruta favorita, todas me encantan. Eso sí, la fruta de verano es mi perdición… cerezas, melón, sandía, melocotón…

 

2. VERDURA

Desde pequeñita me gustan las verduras. Crudas y cocinadas.

 

Dentro de mi top 10 sin duda están el tomate y aguacate (aunque en realidad son frutas), el calabacín, la cebolla, champiñones, coliflor, pimiento, berenjena, zanahoria y las acelgas.

 

Yo TODO lo combino con verduras. En mis comidas principales la base es siempre la verdura.

 

¿Un truco? Cuando me pongo a cocinar hago mucha cantidad, en la nevera aguantan bien y así siempre tengo disponible para llenar el plato.

 

3. LEGUMBRES

Las legumbres son una fuente buenísima de proteína vegetal. Y en dietas vegetarianas y veganas son (o deberían ser) una de las principales.

 

Dentro de las legumbres desde luego no pueden faltar en tu día a día las lentejas, los garbanzos, las habas, las alubias, el garrofón, la soja y los guisantes.

¿Consejo?

 

Como hoy en día vivimos con prisas y ponernos a cocinar estos alimentos implica tiempo (hay que ponerlas a remojo la noche de antes y luego la cocción en sí), a veces preferimos optar por otros recursos menos saludables…

 

Yo muchas veces lo que hago es comprar las que vienen en botes de cristal. Son una opción súper buena, eso sí. Llevan conservantes. Por lo que debemos encargarnos de lavarlas bien para asegurarnos de que los retiramos del todo.

 

Una opción riquísima también es el hummus. ¿Lo conocéis, no? Yo soy adicta… Y la receta es facilísima, podéis hacerlo de garbanzos, de lentejas o bien de remolacha, pimientos… Hay muchas opciones!

 

4. LÁCTEOS

Hay muchos amantes y muchos enemigos de los lácteos. Siempre se ha asociado el cuidar la alimentación con el consumo de lácteos desnatados. Hoy en día eso ha cambiado…

 

Bien es cierto que los lácteos son grasos, pero esa grasa es beneficiosa. No voy a entrar en esto hoy (si quieres puedo hablar de este tema en otro artículo, ya que creo que puede ser interesante).

 

Yo consumo lácteos porque me gustan y porque me sientan bien. Eso sí, con moderación.

 

Por ejemplo, algún yogur griego para merendar o de postre… o leche con el café en el desayuno. También uso mucho el queso fresco batido, tanto para merendar como para hacer recetas. Tiene más proteínas por lo que lo hace un alimento más completo.

 

Antes le ponía queso a todo y ahora de vez en cuando consumo queso fresco o queso de cabra.

 

Otra opción que también consumo son los productos como el yogur de soja o las leches vegetales (sobre todo de soja y almendras).

 

 

5. INFUSIONES Y CAFÉ

El café es parte de mi desayuno diario. Creo que más bien por un efecto placebo, pero bueno… a mi me encanta!

 

Si no eres de café, otra opción para mantenerte activa durante el día es el té.

 

Uno de mis favoritos es el té matcha. Un día me lo enseñó una amiga y desde entonces lo consumo varias veces a la semana.

 

Además, a veces me gusta beberme infusiones (en verano me pongo limón y hielo) y en invierno bien calentitas pero sin teína. Como la manzanilla, rooibos de naranja y canela o de frambuesa.

 

6. PAN INTEGRAL

Me encanta el pan. ME ENCANTA! Desde pequeña, muchas veces de hecho merendaba un trozo de pan con aceite y sal y nada más.

 

¿El problema? Las harinas refinadas. Cuanto más refinada es la harina más blanquita y fina es. Y esto a nivel nutricional no nos aporta nada.

¿Por qué optar por el integral? Por lo menos los cereales integrales nos aportan fibra, vitaminas y minerales y gracias a eso nos mantiene más saciados durante más tiempo.

 

Además te aconsejo que pruebes otro tipo de cereal que no sea el trigo, como el trigo sarraceno, el centeno, el kamut…

 

Un producto esencial en mis desayunos. Me encantan las tostadas con pan bueno! 

 

7. CEREALES 

No debes perderte la quinoa, el trigo sarraceno, la avena, el cous-cous, el centeno, la espelta, el arroz y la pasta integral, el maíz…

 

¿Cantidad?

 

Yo suelo variar, dependiendo de si un día tengo más trabajo físico, si voy al gimnasio, si descanso… Lo ideal es investigar qué cantidad es beneficiosa para ti, ya que tus necesidades y tu metabolismo son diferentes a los de cualquier otra persona.

 

8. HUEVOS Y CLARAS

Hace poquito colgué en mi cuenta de instagram los beneficios del consumo de huevo.

 

Es un alimento muy controvertido, ya que durante muchos años se decía que aportan mucho colesterol y que debíamos reducir su consumo a 2-3 por semana como mucho.

 

Eso ha cambiado ahora. Tras muchísimas investigaciones se ha demostrado que el huevo aporta proteínas y lípidos muy beneficiosos para nuestro organismo (aquí os dejo un estudio, un metaanálisis en el que no se encuentra asociación entre el consumo de huevo y enfermedad coronaria). O en este, que además se concluyó que hay disminución de riesgo de derrame cerebral. 

 

Yo consumo huevo prácticamente todos los días y un bote de claras tengo siempre en la nevera para hacer tortitas, para hacer más grande una tortilla, para hacer flan…

 

9. CHOCOLATE NEGRO

El chocolate es una de mis perdiciones. Nunca he sido de nata, cremas, chocolate blanco, cabello de ángel ni cosas muy dulces. Pero me pones chocolate delante y… uf!!!!!!!!

 

El problema es que los chocolates a los que estamos acostumbrados son bombas de azúcar.

 

El cacao puro es una fuente de grasa saludable riquísima (en este artículo te hablo sobre las grasas saludables). Pero debemos asegurarnos de que como mínimo, el chocolate que consumamos sea del 70%. Yo consumo el de 85% y aunque al principio es un poco amargo, luego te acostumbras y está delicioso.

¿Cuándo lo consumo?

 

Sobre todo por las tardes, en la merienda si hago galletas de avena, o alguna tarta… sino de postre.

 

10. FRUTOS SECOS

Los frutos secos, al igual que el chocolate puro, son una excelente fuente de grasas saludables. 

 

Desde luego, en mi despensa no faltan las nueces, los cacaos, las almendras, los anacardos y los pistachos.

 

Otra opción es hacer tú misma una mantequilla de cualquier fruto seco, o comprarla en algún sitio, vigilando que sólo contenga el fruto seco, sin ningún aditivo. Podemos jugar mucho con ellas. En tortitas, con fruta, helados, en un porridge… Son una delicia!

 

11. AGUA

No nos olvidemos del agua… Ésta debe ser el líquido que más ingiramos durante el día.

 

Antes tomaba muchas bebidas tipo refrescos y mi cuerpo lo notó un montón cuando dejé de consumirlos.

 

Yo intento llevar una botella siempre conmigo para vigilar lo que bebo, a veces me pongo limón o fresas, para darle un toque.

 

No digo que de vez en cuando no podamos tomarnos un refresco con amigos, o una cerveza, una copa de vino… pero por norma general bebe agua!!!

 

 

12. ESPECIAS

Las especias son mis aliadas en la cocina. En muchas casas se cocina con sal para dar sabor a los alimentos y se nos olvida que las especias son muy variadas y tienen muchísimos beneficios!

 

Siempre tengo orégano, albahaca, curry, cúrcuma, cebolla y ajo en polvo, canela, hierbas provenzales…

 

Cuando por ejemplo empieces a comer alguna verdura o cocines cosas al vapor (si no notas mucho el sabor) juega con las especias. Te ayudará muchísimo!

 

13. CONGELADOS

No me refiero a los típicos alimentos procesados como croquetas, patatas fritas, pizzas precocinadas…

 

Sino a aquellos congelados que en un momento dado nos salvan de algún apuro.

 

Siempre es mejor consumir un alimento fresco, pero el congelado obviamente nos dura más y hay opciones bastante buenas.

Por ejemplo: cebolla troceada, edamame, mezcla de pimientos, garbanzos, alcachofas, zanahorias baby, guisantes…

 

14. TOMATE NATURAL TRITURADO

Soy una loca-fan del pisto. Me encanta. Comería pisto hasta en la sopa! El problema es que el piso de normal se hace con salsa de tomate que lleva muchísima azúcar.

 

La alternativa que te ofrezco es mucho más saludable. Hacerlo con tomate natural triturado.

 

Yo hago lo mismo que con las verduras, hago para toda la semana y así lo tengo en la nevera para cuando quiera!

 

15. STEVIA O SACARINA LÍQUIDA

Los endulzantes artificiales no son la mejor opción… Tenemos el paladar tan acostumbrado al azúcar que cuando tomamos un alimento natural no nos mola nada (véase el yogur, o el café).

 

Sin embargo, yo personalmente, hace bastante tiempo decidí olvidarme del azúcar (el blanco, el moreno, y todas sus vertientes) y me ha venido bastante bien. La stevia es muchísimo mejor que la sacarina líquida, así que las voy alternando.

 

Sé que llegará el día en el que me olvide de ellos, pero hasta ahora… es lo que hay!

 

Por ahora, también me encanta endulzar mis recetas con dátiles, ¿lo has probado?

16. SEMILLAS

Mis favoritas son las de chía, las de calabaza, lino, pipas de girasol. 

 

Actualmente se han puesto de moda por aquello de los “superalimentos”. Tienen muchos beneficios para la salud (aporte de vitaminas, fósforo, magnesio, hierro, potasio…). Pero además le dan un toque a nuestras recetas y son súper versátiles. 

Yo por ejemplo las combino mucho en ensaladas y también con yogur y fruta. 

 

 

¿Qué te ha parecido el artículo? ¿Te ha sido de ayuda? 

 

¿Qué alimentos saludables o no, no fallan en tu despensa y nevera?

 

Cuéntame en los comentarios! me encantaría saberlo

 

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